Comunicación

El presidente Evo Morales suscribió este lunes, en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), un tratado sobre la prohibición de armas nucleares y una convención referida a la transparencia en los arbitrajes entre inversionistas y Estados.

“Se ha producido una ceremonia muy importante, el presidente Evo Morales ha firmado dos, un tratado y una convención muy importante”, dijo el embajador de Bolivia ante la ONU, Sacha Llorenti, en entrevista con la estación estatal Bolivia Tv.

El Jefe de Estado llegó el domingo a EEUU para participar del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, en su décima séptima sesión en Naciones Unidas.

Llorenti afirmó que Bolivia, al adherirse al tratado hizo un llamado al mundo para que se erradiquen las armas nucleares, como un compromiso con la humanidad.

Morales participará en Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU en Nueva York.

“Es parte de un compromiso con la humanidad, más aún con la región de América Latina que está libre de armas nucleares”, apuntó.

El embajador indicó que la convención de las Naciones Unidas sobre la transparencia entre los arbitrajes de inversionistas y Estados se refiere a la lucha contra la corrupción.

Por su parte, el canciller Fernando Huanacuni, en declaraciones a la Red Patria Nueva, destacó que Bolivia siempre es consecuente con la cultura de la paz y la vida.

“Bolivia siempre consecuente con la cultura de la paz, la cultura de la vida. Estos tratados son los instrumentos que nos permitirán siempre, y ratificando y apoyando eso, que todo el mundo, la humanidad anhela: la paz”, mencionó.

Tomado de Nodal.

El vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, destacó la riqueza de los argumentos vertidos por Íñigo Errejón, diputado por el partido político español Podemos, en su conferencia magistral “Pueblo y populismos”, brindada esta noche, en el auditorio del Banco Central de Bolivia.

La autoridad nacional ponderó que estas reflexiones vertidas por Errejón, provengan de una persona intelectualmente muy bien formada y políticamente muy involucrada y que vive estos fenómenos desde la oposición, es decir, “desde el no gobierno y que ha estado en Bolivia para conocerlos desde el gobierno, quizá esa doble mirada le permiten estas dimensiones de lucidez tan importantes que enriquecen el debate contemporáneo”, aseveró.

Por su parte, Íñigo Errejón agradeció al país por las enseñanzas que brinda y aseveró que sin las mismas, no se habría llegado hasta donde se lo hizo, de una manera combativa y militante, pese a que existen más diferencias que similitudes entre su país y Bolivia.

“Con todas las salvedades, que son más que las similitudes, entre Bolivia y España, yo quiero decir que sin el calor, sin el aprendizaje humano, sin el aprendizaje militante y sin el aprendizaje intelectual, nosotros no seríamos (lo que somos) y quiero dar las gracias por todo lo que nos han enseñado para combatir y para llegar hasta aquí”, aseveró Errejón.

Ya en el desarrollo del comentario respecto a la conferencia magistral del político español, García Linera habló del populismo, la hegemonía, la perdurabilidad de las experiencias populares y sobre los momentos de normalizaciones de las transformaciones sociales que vive un país.

“Populismo ha sido usado como adjetivo descalificativo, en un debate intelectual, es una forma de nombrar una anomalía”, sin embargo, el mismo Podemos de España y otros han hecho lo posible para revalorizarlo, “dándole una connotación de un momento de democratización, de constitución de una identidad popular y de una expansión de la política”, explicó la autoridad nacional.

Asimismo, señaló que en Bolivia prevalece la idea de que populismo es una toxicidad para la sociedad, pero que si se analiza la situación, se percibe que el “uso excesivo de populismo es una buena medida de la ignorancia en el debate político”, además, dijo que este surge en medio de la crisis social, nunca en momentos de estabilidad y que puede construirse de abajo hacia arriba, la izquierda; y de arriba hacia abajo, la derecha.

“Los populismos de izquierdas deberían construirse, por lo general, de abajo hacia arriba o con una interacción de arriba hacia abajo, en cuanto más plebeyo y radical, se habla de un hecho revolucionario, más que de un hecho populista”, aclaró.

También afirmó que, por lo general, los liberales creen que el populismo desinstitucionaliza al Estado, las normas y los procedimientos; que los populismos son irrupciones caóticas que desordenan al mundo; trazan fronteras entre un “nosotros y los otros”; reivindican el papel del Estado, lo que los distinguiría de las corrientes liberales en las que prevalece el individuo y su libertad.

Sin embargo, García Linera indicó que la desinstitucionalización se la vivió en tiempos neoliberales, de igual manera recordó que todo discurso político, Estado y gobierno en el mundo, distinguen un “nosotros” de un “otros”, que la reivindicación del Estado se dio en gobiernos neoliberales y la ampliación de derechos individuales en sistemas populistas.

De igual manera, el vicepresidente afirmó que a partir de una concepción positiva del populismo y de que la clase dirigente se convierte en Estado y viceversa, se concibe al Estado como una máquina de dominación, pero, también como una “relación de inclusión de la sociedad y de las clases en la conducción de la sociedad (…) Estado sería un resumen de todos los movimientos concéntricos, centralizantes y monopolizantes de toda esta diversidad de creencias, verdades, sentidos comunes, ilusiones, certidumbres, representaciones, inclusiones y demás”, acotó.

Así también, señaló que el Estado está relacionado con hegemonía para avanzar hacia un horizonte mediante la construcción de los preceptos morales, instrumentales, lógicos y procedimentales que los seres humanos interiorizan en su cotidianidad sin preguntar sobre su existencia o poner en debate su validez, “la hegemonía trabaja esos cuatro pilares fundamentales que luego se visibiliza como sentido común, creencia y más”, acotó.

En este contexto, explicó que el Estado establece mecanismos de recompensa, reconocimiento y redistribución material de los bienes comunes, el Estado tiene el monopolio de valuar títulos o de devaluarlos, de calificar y descalificar procedimientos, de valorar propiedades o devaluarlas y “existe hegemonía en la medida en la que un colectivo social tiene la capacidad de modular de una manera que satisfaga, proteja o incremente en mayor o menor medida estos valores poseídos por cualquier individuo”, complementó.

“Hay Estado y hegemonía cuando también existen modos de seguridad de distribución, de valorización y desvalorización de tus bienes”, añadió.

Finalmente, García Linera señaló que Errejón recomienda a los revolucionarios a estar atentos al momento de la estabilización, el llegar a la rutina de las cosas, “y de la continuidad de los efectos de la irrupción que tiene un momento fechable, un momento visible de la acción colectiva”, enfatizó.

Vea el video completo en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/VicepresidenciaBolivia/videos/1795371257219969/?fref=mentions

Fuente: Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia

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