Comunicación

Autoridades del Ejecutivo, servidores públicos y la población recibió el jueves el Año Nuevo Andino Amazónico y del Chaco 5526 con ofrendas y rituales ancestrales a la Pachamama (Madre Tierra) en diferentes sitios sagrados del país, con deseos de mejores días y prosperidad en el desarrollo de Bolivia.

El presidente Evo Morales participó de esa actividad en la localidad de Tiahuanacu, en La Paz, y recibió los primeros rayos del sol a las 07h18 locales. "Recibamos unidos el Año Nuevo Andino Amazónico y del Chaco, alcemos nuestras manos para captar la energía del Tata Inti y nuestra Pachamama. Pidamos sabiduría, unidad y fuerza para Bolivia y toda la humanidad. Sigamos trabajando en la recuperación de nuestros valores", escribió el jefe de Estado en su cuenta Twitter.

La ministra de Culturas, Willma Alanoca, explicó que los rituales que se realizan para recibir el año nuevo andino amazónico son para agradecer a la Pachamama la buena siembra y cosecha agrícola y pedirle prosperidad para el año que inicia.

"Iniciamos un nuevo año, el sol ha retornado con nueva energía renovadora, con mucha espiritualidad para generar ese equilibrio que necesitamos los seres humanos, es un agradecimiento, una huajta que le estamos dando a la madre naturaleza, es la mejor manera de agradecerle la buena siembra, la buena cosecha, el buen tiempo que tenemos para todos", manifestó.

 

Entre las ofrendas que se entregan a la Pachamama son denominadas mesas, que contienen dulces, copal, incienso, pétalos de flores, nuez, cebo de llama, sullu (feto de llama), tierra de hormigas, además de hojas de coca, que son colocadas sobre un altar al que se le prende fuego, con el objetivo de que sea recibida por esa deidad aymara.

Cuerpo Diplomático, autoridades y población reciben el Año Nuevo Andino Amazónico y del Chaco 5526

Desde tempranas horas de la mañana el Presidente, Evo Morales, junto al Canciller, Fernando Huanacuni, Cuerpo Diplomático acreditado en Bolivia, entre otras autoridades y cientos de personas se trasladaron hasta las ruinas arqueológicas de Tiwanaku para recibir los primeros rayos del sol, que dieron la bienvenida al Año Nuevo Andino Amazónico y del Chaco 5526, marcado por el inicio de un nuevo ciclo.

El acto se celebró a partir de las 4:30 de la mañana, donde el frío extremo no fue impedimento para realizar la Wajta Ceremonial de agradecimiento a la Madre Tierra, así como el deseo de buenos augurios para este nuevo ciclo que empieza, con energía y espíritu renovado.

La ceremonia se realizó en medio de bailes propios del lugar así cómo, la diversidad de visitantes entre bolivianos y extranjeros quienes reunidos en el templo de Kalasasaya elevaron las wiphalas y las manos para dar la bienvenida a este nuevo amanecer a través de un ¡Jallalla!, reafirmando su conexión con el Padre Sol.

En el país existen 207 sitios sagrados registrados donde se realizan, cada 21 de junio, actividades similares de entrega de ofrendas para la Madre Tierra, que congrega a multitudes, desde la madrugada, para esperar la salida del sol y sus primeros rayos.

El Año Nuevo Andino Amazónico y del Chaco, se celebra cada 21 de junio en el hemisferio sur y en lugares considerados sagrados, cuya ceremonia recibe el nombre de Willka Kuti o Inti Raymi (regreso del Sol); se resalta que ésta celebración andina es fuente de energía y renovación espiritual.

Fuente; ABI / Ministerio de Culturas

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¿Por qué es posible el milagro económico de Bolivia?

El modelo vigente es resultado de políticas aplicadas durante más de una década y está diseñado sobre la base de la diversificación, la inversión pública y el consecuente bienestar social.

Muchos califican de ‘milagro económico boliviano’ el crecimiento sostenido del país en los últimos cuatro años frente a la adversa situación de sus poderosos vecinos.

En plena crisis de las locomotoras subregionales -Brasil y Argentina-, la nación andino amazónica implementa un proyecto admirado en varias partes del mundo que llama la atención por sus resultados.

El jefe de la Unidad de Financiamiento de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Esteban Pérez, explicó a Prensa Latina que modelos como el boliviano difieren del conjunto regional porque basan su crecimiento en la inversión pública.

“A diferencia de lo que pasa en América Latina, en Bolivia el crecimiento no depende del consumo”, afirmó el también oficial superior de Asuntos Económicos del mecanismo con sede en Santiago de Chile.

Lo anterior, dice, evita el endeudamiento de los hogares y por lo tanto los riesgos a la hora de mantener los niveles de dicho consumo.

El crecimiento boliviano -por cuarto año consecutivo y solo superado por Paraguay- tiene lugar en pleno auge del proteccionismo impulsado por Estados Unidos.

En ese escenario la inversión pública se vuelve el sostén del desarrollo de la economía, sin descuidar otras variables y, a la vez, en el antídoto para capear las oscilaciones internacionales como las que arrecian en Argentina y conmovieron hace dos años a Brasil, las principales economías de la región.

Según el economista de la Cepal, basar el desarrollo en la inversión genera ingresos que son repartidos a través de programas sociales.

En la región sudamericana, explicó Pérez, la inversión es moderada y llega incluso a niveles bajos con un 25% del Producto Interno Bruto (PIB), por lo que en la mayor parte de los países esa variable aún no repunta.

“Sin embargo, en el caso boliviano la inversión pública es elevada porque representa el 12,9% del PIB”, dice el especialista, quien también resalta la importancia de generar inversión privada.

Logros sociales alcanzados por Bolivia, tales como la reducción de la pobreza, la implementación de bonos y las mejoras en el sistema de salud, “son bien vistos en la región”.

La propia Cepal estima un crecimiento promedio en América Latina de 2% en este 2018 y señala que Bolivia experimentó el año pasado casi el doble del promedio del crecimiento en Suramérica.

Dinamizar, diversificar y crecer

El modelo económico del país andino amazónico ha sabido diversificarse en varios sectores al mismo tiempo, a diferencia de otras economías regionales que dependen de los ingresos de un solo rubro y el consecuente estancamiento.

Al respecto, Pérez destaca iniciativas implementadas aquí como la industrialización del gas con la planta de urea y amoniaco en Bulo Bulo, departamento de Cochabamba; la exportación de gas licuado de petróleo con la planta separadora de líquidos de Gran Chaco, en Tarija, y Río Grande, en Santa Cruz.

El especialista consideró que el modelo boliviano debía replicarse en otros países del continente, pese a las particularidades de cada cual, sobre todo en momentos en que la economía latinoamericana parece levantar cabeza luego de tres años de resultados negativos.

Bolivia ha podido mantener una tasa positiva y una tasa de crecimiento elevada respecto a otras naciones durante bastante tiempo.

Entre 1985 y 2005 el país adoptó un modelo de economía de mercado que convirtió al Estado en ‘policía del dejar hacer, dejar pasar’, recordó.

En contraposición con ese modelo, con la llegada de Evo Morales a la presidencia en 2006, Bolivia adoptó una estrategia basada en impulsar dinámicas de inversión a largo plazo para mantener sendas de crecimiento en esa esfera.

Gracias a ello se amplió la capacidad productiva para generar una demanda capaz de responder a esa nueva dinámica. (PL)   

 

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